El libro que leí se llama “Así Hablaba Zaratustra”, el autor es Federico Nietzsche (1844-1900).

El personaje principal es Zaratustra, quien a la edad de 30 años decide abandonar su país para dedicarse a una vida solitaria en una montaña.

Diez años después se da cuenta de que no sirve de nada tener la sabiduría si no hay quien la aprenda, esto lo descubre por una analogía con el sol donde se da cuenta de que no seria nada del sol si no hubiese quien recibiera sus rayos.

Es entonces cuando decide bajar con los hombres para dar y repartir su sabiduría, al igual que el sol se pierde en el horizonte llevando luz al mundo subterráneo.

Cuando bajaba la montaña encontró a un anciano ermitaño que le reconoció, y le dijo que recordase cuando se llevo sus cenizas a la montaña, y porque ahora quiere llevar el fuego a los hombres. Luego le pregunto si estaba preparado para el castigo por ser incendiario. Luego el mismo anciano dijo – Has cambiado Zaratustra, se ha hecho niño. Se ha despertado Zaratustra. ¿Qué quieres hacer entre los dormidos? -.

Zaratustra hablo sobre su amor a los hombres y que deseaba ofrecerles su regalo, pero el anciano le contestó – No les des nada, antes bien quítales algo de lo suyo y ayúdales a llevártelo. Y si te empeñas en darles algo, no les des mas que una limosna, ¡y que la mendiguen! – a lo que Zaratustra respondió – Yo no doy limosna, no soy lo suficientemente pobre para hacer esto. El anciano repuso a esto que la gente no espera regalos de los extraños, que mas bien los miran como ladrones, y luego agrego – Yo ya no amo a los hombres, amo a dios porque las personas se me hacen demasiado imperfectas. Compongo canciones y las canto, y mientras las compongo, río, lloro y canturreo entre dientes; Así alabo al dios que es mi dios, A ver ¿Qué es lo que nos traes de regalo? -.

Después de esto Zaratustra le dijo – ¿Qué podría darte yo? Pero ya es hora que me valla, ¡no sea qué te quite Nada! -.

Luego de esto Zaratustra se alejo y en sí mismo penso – ¿Será Posible? ¡Ese viejo santo en su bosque no se ha enterado aun de que Dios ha Muerto! -.

Cuando Zaratustra llego a la ciudad más próxima encontró una multitud de gente esperando una espectáculo por parte de un volatinero. Entonces se dirigió a la muchedumbre y dijo – Os enseño al superhombre. El hombre es algo que debe ser superado -.  Frente a la multitud explico que lo que un mono era para un hombre, lo era un hombre para el superhombre y que era basto regresar a ser un mono. – El superhombre debe ser el sentido de la tierra – repuso.

“Los hombres desprecian la vida; Llevan dentro de sí el germen de la muerte y están ellos mismos envenenados. La tierra esta cansada de ellos; ¡Muéranse pues de una vez! Tiempo hubo en que pecar contra dios era el pecado mas grave; Pero dios murió, y con él murieron también esos pecadores. El alma desprecia su cuerpo, ella lo quería flaco, repugnante y raquítico para así escaparse del y de la tierra. En verdad os digo que el hombre es un río inmundo. Hay que ser un mar para poder recoger un río inmundo sin ensuciarse. Llega la hora en que digas ¡Qué importa mi felicidad! Es pobreza e inmundicia y contento vil. ¡Pero mi felicidad debía justificar la existencia misma! La hora en que digáis: ¿Qué importa mi justicia? No veo que yo sea brasa y carbón. ¡Pero el justo es brasa y carbón!. ¡Os enseño al superhombre!.” Habiendo hablado así Zaratustra uno del gentilicio grito “¡Estamos cansados de oír al saltimbanqui: ahora lo queremos ver!” Y todo el mundo se río de Zaratustra.

Zaratustra se quedo sorprendido y mirando al gentilicio hablo – El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre, una cuerda tendida sobre un abismo; Ser puente y no fin:

  • Amo a los que no saben vivir sino encaminados al hundimiento; pues son los que cruzan el abismo
  • Amo a los hombres de gran desprecio; pues son los hombres de la grande reverencia y flechas del anhelo de alcanzar la otra orilla.
  • Amo a los que no buscan en trasmundos un motivo para hundirse y sacrificarse, sino que se sacrifiquen por la tierra, para que surja en ella el superhombre.
  • Amo al que vive para conocer y quiere conocer para que avenga el superhombre; así quiere hundirse.
  • Amo al que trabaja e inventa para levantarle la casa al superhombre y prepara para él la tierra, los animales y las plantas; pues así quiere hundirse.
  • Amo al que ama a su virtud; pues la virtud es voluntad de hundirse y una flecha del anhelo.
  • Amo al que no retiene para sí una gota de espíritu sino quiere ser en un todo el espíritu de su virtud; así cruza como espíritu al puente.
  • Amo al que hace de su virtud su afán y fatal destino; pues por su virtud quiere seguir con vida y no quiere vivir más.
  • Amo al que no quiere tener muchas virtudes. Una virtud es una virtud de dos virtudes, pues es mas nudo del que queda prendido el fatal destino.
  • Amo a aquel cuya alma se disipa; que no pide gratitud y no devuelve; pues siempre da > se da entero.
  • Amo al que cuando lo favorece la suerte de los dados, pregunta avergonzado ¿seré un jugador tramposo? ; pues quiere hundirse.
  • Amo al que adelanta palabras de oro para sus actos y siempre cumple mas de lo que ha prometido; pues quiere hundirse.
  • Amo al que justifica las generaciones por venir y redime a las fenecidas; pues quiere sucumbir a la humanidad presente.
  • Amo al que castiga a su dios porque lo ama; pues le ha de perder la ira de su dios.
  • Amo a aquel cuya alma es profunda aun en la herida y que es susceptible a sucumbir en cualquier experiencia trivial; Pues cruza en buen grado el puente.
  • Amo a aquel cuya alma esta llena de rebosar, así que se olvida de sí mismo y todas las cosas están dentro del; pues todas las cosas lo hunden.
  • Amo al que tiene el espíritu libre y el corazón libre; pues su mente no es sino la entraña de su corazón, mas su corazón lo hunde.
  • Amo a todos los que son cual gruesas gotas que una por una caen al nubarrón suspendido sobre los hombres; pues anuncian el rayo y como anunciadores se hunden.

Yo anuncio el rayo y soy cual gruesa gota que cae del nubarrón; este rayo se llama superhombre -.

Después de esto Zaratustra volvió a pasar la mirada sobre él publico, y para sus adentros se dijo – hay están riéndose de mí, no me entienden; yo no soy la boca que sepa llegar a esos oídos; ¿Acaso hay que destrozarles el oído para que aprendan a oír con los ojos?. – Observando a la multitud – Tienen algo de que estar orgullosos. ¿Cómo le llaman a aquello de que se enorgullecen? Cultura la llaman. Es lo que les distingue de los patanes. Voy a hablarles pues de lo más despreciable: del Ultimo Hombre. -. Y así Zaratustra se dirigió al gentío y dijo que él ultimo hombre es aquel que más habita en la tierra, que su especie es indestructible al igual que las pulgas. Ellos inventaron la felicidad, pero son unos infelices que todavía tropiezan con piedras y hombres. Menciono que son como un rebaño sin pastor y que el no espera serlo porque no le interesa ser pastor de los últimos hombres. Entonces en él publico se escucho – Danos, oh Zaratustra, este ultimo hombre; haz de nosotros este ultimo hombre y en cambio tu puedes quedarte con el superhombre – y todo mundo sé hecho a reír. Zaratustra entristecido dijo para sus adentros – No me entienden; yo no soy la boca que sepa llegar a esos oídos -.

Habiéndose iniciado la actuación del volatinero, se encontraba en la cuerda entre 2 torres cuando de una de las torres salió una especie de bufón que le grito que se quitara, que permitiera el paso a los que son más capaces que él, entonces el volatinero perdió el equilibrio y toda la gente corrió del lugar mientras este caía desde la cuerda. Solo Zaratustra no se movió de su lugar, y cuando estaba el volatinero en el piso y recobro la conciencia, Zaratustra se le acerco, el volatinero le dijo que estaba listo para irse al infierno pero Zaratustra le respondió que no existía el diablo ni el infierno, que su alma moriría antes que su cuerpo; El volatinero menciono que se sentía como un animal que solo entendió a fuerza de golpes y estar sin comida, que no valía nada y Zaratustra agrego – Has hecho del peligro tu profesión, no hay nada despreciable en esto. Ahora mueres víctima de tu profesión; Por esto te voy a enterrar con mis propias manos -. Por ultimo, el volatinero extendió su mano como queriendo estrechar la suya en señal de gratitud.

Mientras Zaratustra llevaba el cuerpo cargando se dijo a sí mismo – bonita pesca hizo hoy Zaratustra, en vez de hombres pesco un cadáver -. Cuando se encontraba con hambre y sed se acerco a la puerta de una casa, a la cual atenido un viejo; Zaratustra le pidió comida diciendo que esto alimentaria su alma. Cuando estaban dentro de la casa comiendo pan y bebiendo vino el viejo le dijo que invitara a su amigo a comer, – Mi compañero esta muerto, difícilmente podré persuadirlo – dijo Zaratustra, y el viejo contesto – No me importa, quien llama a mi puerta debe aceptar lo que yo le ofrezca. ¡Comed y Bebed y buen viaje!.

Mientras Zaratustra caminaba penso – Necesito compañeros vivos que me sigan porque quieren seguirse a sí mismos; No ha de ser Zaratustra pastor y mastín de rebaño, Apartar a muchos del rebaño. Tal es mi misión; Aquellos que inscriban valores nuevos en tablas nuevas -.

Antes del amanecer, llegaron a un tronco hueco de árbol donde Zaratustra dejo el cuerpo inerte del volatinero, diciendo – No he de ser pastor ni sepulturero. Por ultima vez he hablado con un muerto. Voy a juntarme con los que crean, con los que cosechan, con los que celebran la obra cumplida. Voy a mostrarles el arcoiris y todos los peldaños del superhombre -. Y vio un águila trazar círculos amplios, y colgada en su cuello una serpiente pero no como una presa, sino como una amiga.  – ¡Mis Animales! – Exclamo Zaratustra, – Si yo fuera más sabio, si fuera sabio por naturaleza como mi serpiente; Pero es pedir lo imposible, ¡pido pues a mi orgullo que siempre valla del brazo con mi cordura y cuando me abandone mi cordura le guste ir del brazo con mi locura! -.

Los Discursos de Zaratustra

“ Del Amigo “

Un amigo es necesario para que uno exista. El amigo siempre es el tercero pues yo y mi son uno mismo.

Para tener un amigo es necesario luchar por él y con él, lo mismo que con un enemigo; Una parte de tu amigo es también tu enemigo dirigido a ser un superhombre.

Un amigo puede ser yo mismo, por ello dice que si lo he visto mientras dormía, eso significaría salir de mi cuerpo y verme dormir.

Lo que uno da a su amigo el otro puede darlo a su enemigo.

Los Discursos de Zaratustra

“ De las Mujeres Viejas y Jóvenes “

Para Zaratustra la mujer no es un fin, es un medio; Ellas son quienes ayudaran a nacer a los nuevos hombres.

El hombre tiene mucha energía, las mujeres la tienen pero no saben como o para que. En el corazón de la mujer debe existir amor, valentía y finura. Mientras que ellos desean para ellos, ellas lo hacen para ellos.

Para la mujer nada es imposible.