Básicamente existen tres etapas para la exposición de un tema:

  1. Planeación de la exposición
  2. Practica o ensayo para la exposición
  3. Exposición del tema
  1. Planeación de la exposición
  1. Confirmar tiempo y fecha para organizar el trabajo.
  2. Confirma tiempo y fecha para organizar el trabajo.
  3. Elaborar un acordeón o guía.
  4. Relacionar los puntos principales con experiencias o conocimientos del tema relacionadas con ello.
  5. Revisar los ejemplos que se incluyen y seleccionar los más representativos.
  6. Seleccionar los recursos visuales como gráficas, láminas, diapositivas, etc.
  7. Preparar un resumen y conclusiones de lo que se va a exponer para reafirmar los puntos centrales de la exposición.
  8. Hacerse preguntas que se crea que el público podrá hacer.
  1. Práctica o ensayo para la exposición
  1. leer primero y luego en voz alta lo que se escribió.
  2. comprender la secuencia de lo que se escribió.
  3. utilizar el acordeón.
  4. construir una imagen mental positiva de la situación en la que se va a exponer el tema.
  5. ensayar frente a un espejo.
  6. utilizar grabadora para conocer la entonación, volumen y tiempo que lleva la exposición del tema.
  7. realizar ensayos frente a personas.
  1. Exposición del tema
  1. se debe establecer un ambiente cordial con el público.
  2. utilizar el acordeón.
  3. aprovechar el interés de los oyentes para introducirlos al tema.

Si se nota aburrimiento o inquietud, se puede utilizar las siguiente técnicas:

  1. hacer preguntas.
  2. modificar el tono de voz.
  3. si se hacen preguntas acerca de algo que se desconoce, contestar con honestidad que no se dispone en ese momento de esa información.
  4. utilizar las entonaciones y los gestos adecuados para enfatizar lo que se dice.

5.- Estilo, imagen verbal y credibilidad

Las palabras que todas las personas usan son determinadas por sus experiencias pasada. El modo en que cada una de ellas piensa y habla es único y ello determina su imagen verbal.

El estilo es la forma en que se seleccionan y ordenan las palabras, es único y constituye el sello personal.

El estilo es siempre importante para que las ideas del expositor sean aceptadas y hay tres factores que influyen en forma determinante:

  1. Tener la información apropiada
  2. La ocasión adecuada
  3. Un público interesado

Para mejorar el estilo verbal se puede seguir los consejos que a continuación se enumeran.

  1. Incrementar el vocabulario
  2. Adaptar la expresión verbal al entorno en el cual se da la comunicación
  3. Practicar no hay nada que pueda sustituir la práctica

Por otra parte, la credibilidad, es decir la percepción que tiene el público del orador, tiene básicamente los siguientes elementos o atributos:

  1. Conocimiento del tema
  2. Honestidad
  3. Dinamismo

Un orador es visto como experto cuando es competente en una materia o tema, honesto cuando presenta argumentos razonables para sustentar lo que dice, y dinámico al ser activo en su presentación.

La credibilidad se forma incluso a veces antes de que el orador presenta su discurso pues está a menudo relacionada con los prejuicios o la reputación del propio orador.

6.- Condiciones de la expresión oral

Al hecho de hablar a los demás públicamente se le conoce como expresión oral y para expresarnos que necesitan las siguientes condiciones.

  1. Subjetivas: se refieren al sujeto u orador y se divide en:
  1. Autodominio: control de uno mismo frente al público}
  2. Conocimiento y organización de las ideas. Antes de hablar se debe saber lo que se dice y desarrollar las ideas en forma lógica y coherente.
  3. Proyección de emociones: significa compartir un estado de ánimo con los demás. Interviene la elocuencia o arte de convencer y conmover por medio de la palabra hablada.
  1. Objetivas: son las relacionadas con el objeto, es decir, con el mensaje o discurso.
  1. Conocimiento del auditorio. El orador no puede dirigirse de igual forma a todos los grupos, se requiere un lenguaje consciente y dirigido. El orador nunca debe dejar de mirar a su auditorio
  2. Empleo del lenguaje adecuado. No deben utilizarse palabras incorrectas o fuera de uso, deben adaptarse al público.